Alojarse en el corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa es una oportunidad para disfrutar de la montaña de cerca. El valle de Valdeón es uno de los pocos núcleos habitacionales que conviven dentro de un parque nacional. Disfrutarlo conlleva responsabilidad: cada decisión cotidiana, desde cómo usamos la calefacción hasta lo que llevamos en la mochila, puede ayudar a conservar este entorno.

Nuestro compromiso en el camping
Trabajamos para reducir el consumo de recursos sin renunciar a que nuestros huéspedes estén cómodos. Utilizamos energía solar para muchas luminarias, así como LED para las de mayor uso. A su vez, empleamos pellets para la calefacción de determinados edificios y hemos instalado un aislamiento adecuado en ventanas y techos para aprovechar mejor el calor y evitar pérdidas de energía.
Sabemos que cuidar el entorno es un trabajo continuo. Por eso, estas medidas forman parte de nuestra manera de gestionar el camping y de recibir a quienes vienen a visitarnos, pero estamos en constante aprendizaje y crecimiento con la voluntad de mejorar en lo que podamos.
Estos son algunos tips para colaborar durante tu estadía
Los pequeños gestos de cada visitante también cuentan:
- Ahorra energía y agua. Apaga las luces que no necesites, cierra puertas y ventanas cuando esté encendida la calefacción y evita dejar correr el agua innecesariamente.
- Reduce los residuos. Lleva una botella reutilizable, evita los envases de un solo uso y separa siempre que sea posible usando los contenedores disponibles en el camping.
- Disfruta de las rutas con respeto. Camina por los senderos establecidos, no tomes atajos y deja plantas, piedras y otros elementos naturales donde están.
- Observa sin molestar. Mantén la distancia con los animales y procura no alterar la tranquilidad del lugar.
- No dejes rastro. Recoge todos tus residuos, incluso los más pequeños, y no hagas fuego sin autorización.
Si quieres mas información, puedes leer estas recomendaciones en línea junto con las normas de visita del Parque Nacional.
Queremos que cada estancia sea una oportunidad para conectar con la naturaleza y contribuir a su conservación. Nosotros ponemos de nuestra parte con medidas de ahorro energético; tú puedes ayudarnos con hábitos sencillos durante tu visita. Entre todos, podemos seguir disfrutando de los Picos de Europa con el cuidado que merecen.
Recomendaciones para observar fauna silvestre con respeto

Observar animales en libertad es una de las experiencias más especiales de una visita a los Picos de Europa. En un espacio protegido, la mejor observación es la que permite disfrutar del encuentro sin alterar el comportamiento del animal ni el lugar donde vive. El Parque Nacional pide expresamente no perturbar la tranquilidad de la fauna silvestre y respetar las indicaciones de sus guardas.
- Mantén la distancia. Usa prismáticos o el zoom de la cámara en lugar de acercarte. Si un animal cambia de comportamiento por tu presencia, deja de avanzar y aléjate con calma.
- No persigas ni atraigas a los animales. No les ofrezcas comida ni utilices cebos o sonidos para conseguir una fotografía o un avistamiento. Estas prácticas pueden causar molestias, especialmente a las aves más sensibles.
- Presta especial atención en épocas delicadas. Evita acercarte a nidos, crías o lugares de reproducción. Una foto nunca merece poner en riesgo a un animal.
- Respeta los caminos y la señalización. Algunas zonas del Parque tienen restricciones de acceso; consulta las indicaciones antes de salir y no entres en áreas cerradas.
- Disfruta del silencio. Habla en voz baja y evita la música o los ruidos que puedan alterar la tranquilidad del entorno.
- Lleva a tu perro sujeto con correa. Así evitarás que moleste a la fauna silvestre o al ganado. En el Parque Nacional no se permite llevar perros sueltos.
- Deja el dron en casa. Su uso sin autorización está prohibido en el Parque Nacional, entre otros motivos, por las molestias que puede causar a los animales.
- No dejes rastro. Recoge tus residuos y deja el entorno tal como lo encontraste.
La fauna silvestre no sigue horarios ni garantiza apariciones. A veces, la experiencia consiste en escuchar, buscar huellas o contemplar el paisaje con paciencia. Y, si llega el avistamiento, lo más valioso es saber que el animal puede continuar su camino sin que nuestra presencia lo interrumpa.
